Mundo Plantas
InicioPlantas fáciles › Aglaonema

Aglaonema (Evergreen chino)

Aglaonema commutatum · Guía completa de cuidados

Aglaonema de hojas verdes y plateadas en maceta de interior
Aglaonema commutatum, el Evergreen chino. Una de las plantas de interior más adaptables que existen.

La Aglaonema, también conocida como Evergreen chino o planta china de la suerte, es una de las plantas de interior más populares en todo el mundo, y con razón: tolera poca luz, soporta el olvido de riegos ocasionales, crece en casi cualquier sustrato y produce unas hojas extraordinariamente decorativas con patrones de verde, plata, rojo y rosa. Pertenece a la familia Araceae y su nombre científico es Aglaonema commutatum, aunque existen decenas de híbridos comerciales.

Originaria de los bosques tropicales y subtropicales del sudeste asiático —principalmente Filipinas, Indonesia, Tailandia y el sur de China— la Aglaonema ha evolucionado para vivir bajo el dosel de selvas densas donde la luz solar apenas penetra. Esto la convierte en la candidata perfecta para habitaciones con ventanas al norte, pasillos con poca iluminación o rincones que otras plantas rechazarían. Su popularidad en China le ha dado la fama de traer buena suerte y prosperidad al hogar, razón por la que también se la conoce como "planta de la suerte" en muchos países asiáticos.

En esta guía encontrarás todo lo que necesitas saber para cuidar tu Aglaonema correctamente: desde la elección del lugar ideal hasta la propagación y las variedades más llamativas del mercado, con más de 2.000 palabras de información práctica contrastada.

Tabla de cuidados de la Aglaonema

☀️ Luz
Luz indirecta baja-media; tolera poca luz
💧 Riego
Cada 7-14 días; sustrato casi seco entre riegos
🌡️ Temperatura
18-27 °C ideal; mínima 15 °C
💦 Humedad
50-70 %; agradece ambiente húmedo
🪴 Sustrato
Tierra universal ligera + perlita (30 %)
📊 Dificultad
Muy fácil (ideal para principiantes)
🐾 Mascotas
⚠️ Tóxica para perros y gatos (ASPCA)
📏 Tamaño
30-90 cm de altura en interior

Origen y características botánicas

El género Aglaonema engloba unas 22 especies reconocidas, todas nativas del trópico asiático, aunque en el mercado de jardinería se comercializan principalmente cultivares e híbridos con características mejoradas en cuanto a colores y resistencia. La especie más cultivada es Aglaonema commutatum, originaria de Filipinas, con hojas ovales-lanceoladas que alcanzan los 30 cm de largo y presentan marcas plateadas sobre fondo verde oscuro.

Botánicamente, la Aglaonema produce inflorescencias en forma de espádice —similar a la del espatifilo o la zamioculca— que consisten en una espata verde pálida y un espádice blanco-crema. Las flores son poco llamativas y aparecen principalmente en primavera en plantas adultas. Tras la polinización produce pequeñas bayas rojas o naranjas que contienen semillas, aunque en interior pocas veces completa este ciclo reproductivo. Las hojas son el verdadero protagonista: gruesas, brillantes y con una enorme variabilidad de colores entre cultivares.

Aglaonema de variedad roja con hojas rojas y verdes en interior
Las variedades rojas y rosadas de Aglaonema, como 'Red Emerald' y 'Siam Aurora', son las más llamativas del mercado.

Luz: el factor más importante para el color de las hojas

La Aglaonema es famosa por su tolerancia a la sombra, pero matizar esto es importante: tolerar poca luz no significa que la necesite. En realidad, la planta crecerá mucho más rápido y con más color si recibe luz indirecta brillante. Lo que sí es cierto es que sobrevive en condiciones de poca luz donde otras plantas perderían vigor o morirían.

La regla de oro con la Aglaonema es que las variedades de hoja verde oscura toleran menos luz que las variedades con colores llamativos (rojas, rosadas, plateadas). Esto es así porque el pigmento verde (clorofila) es más eficiente para captar luz tenue, mientras que las plantas con hojas rojas o rosas necesitan más luz para mantener sus pigmentos antociánicos activos. Coloca las variedades verdes oscuras a 1,5-3 m de una ventana; las variedades rojas o plateadas preferiblemente a 60-90 cm de una ventana sin sol directo.

Truco: Si las hojas de tu Aglaonema pierden color y se vuelven uniformemente verdes, está pidiendo más luz. Si aparecen manchas amarillas translúcidas en los bordes, tiene demasiado sol directo. Ajusta la distancia a la ventana en incrementos pequeños.

Evita absolutamente el sol directo del mediodía, que quema las hojas en pocas horas y deja manchas parduzcas permanentes. Si tu única opción es una ventana sur, protege la planta con una cortina difusora de luz.

Tipo de variedadLuz mínimaUbicación ideal
Verde oscura (ej. 'Emerald Beauty')Muy poca (norte, pasillo)1,5-3 m de ventana
Plateada/bicolor (ej. 'Silver Queen')Poca-media1-2 m de ventana este/oeste
Roja/rosa (ej. 'Siam Aurora', 'Red Valentine')Media-alta indirecta60-90 cm de ventana brillante

Riego: cómo no matar a tu Aglaonema

El exceso de riego es la causa número uno de muerte de la Aglaonema. Sus raíces son sensibles a la pudrición cuando el sustrato se mantiene húmedo durante demasiado tiempo. La norma básica es dejar secar la capa superior del sustrato (los primeros 3-5 cm) antes de volver a regar. En la práctica, esto suele significar regar cada 7-10 días en verano y cada 12-18 días en invierno, aunque esto varía enormemente según el tamaño de la maceta, el sustrato y la temperatura del entorno.

Usa siempre agua a temperatura ambiente, idealmente agua filtrada o dejada reposar 24 horas para que el cloro se evapore. La Aglaonema es sensible al flúor y a las sales minerales acumuladas; si observas puntas marrones en las hojas pese a un riego correcto, puede ser una señal de exceso de flúor o sal en el agua.

EstaciónFrecuencia aproximadaSeñal de aviso
Primavera / VeranoCada 7-10 días3-4 cm superiores secos
OtoñoCada 10-14 días5 cm superiores secos
InviernoCada 14-18 díasCasi todo el sustrato seco
Test del dedo: Introduce el dedo índice hasta el segundo nudillo. Si notas humedad, espera. Solo riega cuando esté seco en ese punto. Este método es más fiable que cualquier calendario fijo.

Temperatura: la gran vulnerabilidad de la Aglaonema

La Aglaonema es una planta tropical y su mayor vulnerabilidad es el frío. Por debajo de 15 °C empieza a sufrir: las hojas se decoloran, aparecen manchas oscuras y el crecimiento se detiene. Por debajo de 10 °C el daño puede ser irreversible en pocas horas. En España, esto rara vez es un problema en interior, pero sí debes tenerlo en cuenta si tienes la planta en una terraza o galería sin calefacción en invierno.

El rango ideal de temperatura está entre 18 y 27 °C, exactamente el rango que suele tener una casa bien climatizada. Evita corrientes de aire frío (ventanas abiertas en invierno, aire acondicionado directo), ya que los cambios bruscos de temperatura son tan dañinos como el frío sostenido. Tampoco coloca la planta junto a radiadores: el calor seco directo reseca las puntas de las hojas y reduce la humedad ambiental de forma local.

Humedad: cómo mantener el ambiente tropical

En su hábitat natural, la Aglaonema vive en ambientes con humedad relativa del 60-80 %. En un piso convencional, la humedad suele estar entre el 30-50 %, lo que es tolerable para la planta pero no óptimo. Si tus hojas muestran puntas o bordes marrones pese a un riego correcto, la causa más probable es el aire demasiado seco.

Las soluciones más eficaces, de mayor a menor efectividad:

  1. Humidificador ultrasónico cerca de la planta: la solución más efectiva, especialmente en invierno con calefacción.
  2. Bandeja de guijarros con agua bajo la maceta: el agua se evapora lentamente creando microclima húmedo. Asegúrate de que la maceta no toque el agua directamente.
  3. Agrupar plantas: varias plantas juntas crean un microclima más húmedo por transpiración colectiva.
  4. Pulverizar las hojas: útil a corto plazo, pero si el agua queda estancada puede facilitar hongos. Hazlo por la mañana para que las hojas se sequen durante el día.

Sustrato y maceta: bases de un crecimiento saludable

La Aglaonema prefiere un sustrato ligero, bien drenado pero con cierta capacidad de retención de humedad. La mezcla más equilibrada es:

Evita las tierras muy densas o compactas que retienen demasiada humedad. La maceta debe tener orificio de drenaje obligatorio: sin él, el agua acumulada en el fondo pudre las raíces en días. El tamaño de la maceta debe ser proporcional a la planta: un recipiente demasiado grande retiene más humedad de la que la planta puede absorber, lo que aumenta el riesgo de pudrición.

Aglaonema tropical con hojas grandes en ambiente de interior luminoso
La Aglaonema prospera en espacios con luz indirecta. Sus hojas grandes y decorativas son su principal atractivo.

Fertilización: cuándo y cómo abonar

La Aglaonema no es una planta hambrienta, pero agradece una fertilización mensual de marzo a septiembre cuando está en fase de crecimiento activo. Usa un fertilizante líquido equilibrado para plantas de interior (NPK 10-10-10 o similar) diluido a la mitad de la dosis recomendada. El exceso de abono es peor que la falta: se acumula en el sustrato como sales que queman las raíces y causan puntas marrones en las hojas.

En otoño e invierno, suprime completamente la fertilización. La planta entra en un período de reposo relativo donde el abono no se aprovecha y solo contamina el sustrato. Si quieres hacer una limpieza de sales acumuladas, riega abundantemente hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje varias veces: esto arrastra los excesos acumulados.

Trasplante: cuándo y cómo hacerlo

Trasplanta la Aglaonema cada 2-3 años en primavera, cuando las raíces empiecen a asomar por los agujeros de drenaje o la planta levante la tierra al crecer. Elige una maceta solo 2-3 cm más grande en diámetro que la actual: un salto demasiado grande provoca exactamente el mismo problema que regar en exceso, porque el sustrato extra no utilizado por las raíces permanece húmedo.

Pasos para trasplantar sin estrés:

  1. Riega 24 horas antes para que el cepellón salga limpio y cohesionado.
  2. Saca la planta con cuidado, sin tirar del tallo. Golpea suavemente los lados de la maceta.
  3. Examina las raíces: elimina con tijeras limpias cualquier raíz ennegrecida o blanda (señal de pudrición).
  4. Coloca una capa de sustrato fresco en el fondo de la nueva maceta y sitúa la planta al mismo nivel que estaba.
  5. Rellena con sustrato fresco, compactando ligeramente para eliminar bolsas de aire.
  6. Riega moderadamente y coloca en un lugar con luz indirecta, lejos del sol directo, durante 2-3 semanas mientras se recupera.

Propagación: cómo multiplicar tu Aglaonema

La Aglaonema se puede propagar fácilmente por tres métodos:

1. División de mata (el método más sencillo)

En el momento del trasplante, si la planta ha formado varios tallos o hijuelos basales, puedes separarlos con cuidado. Cada sección debe tener al menos 3-4 hojas y raíces propias. Planta cada división en una maceta individual con sustrato fresco y mantenla húmeda y a temperatura cálida (22-25 °C) durante las primeras semanas.

2. Esquejes de tallo (primavera-verano)

Corta un tallo con al menos 2-3 nudos y 10-15 cm de longitud. Elimina las hojas inferiores dejando solo 2-3 en la parte superior. Puedes enraizar en agua (cambiándola cada 3-4 días) o directamente en sustrato húmedo con perlita. En 3-5 semanas aparecerán raíces. Usa hormona de enraizamiento en gel para acelerar el proceso si enraízas en sustrato.

3. Acodo aéreo (para tallos largos sin hojas basales)

Si la planta ha perdido hojas en la base y tiene un tallo largo y pelado, el acodo aéreo te permite conseguir una planta nueva con raíces establecidas antes de separarla. Haz una pequeña incisión en el tallo, envuélvela en musgo húmedo y cúbrela con plástico transparente. En 4-6 semanas aparecerán raíces visibles a través del plástico; entonces corta el tallo por debajo y planta directamente.

Momento ideal: La propagación tiene más éxito en primavera y principios de verano, cuando la planta está en pleno crecimiento y las temperaturas son cálidas. Evita propagar en invierno salvo en condiciones muy controladas.

Variedades de Aglaonema más populares

Aglaonema 'Silver Queen': la variedad clásica y más tolerante a la sombra. Hojas verde oscuro con amplias marcas plateadas. Ideal para interiores con poca luz.

Aglaonema 'Siam Aurora': hojas verdes con bordes y nervios rojos vivos. Una de las más llamativas. Necesita algo más de luz que las variedades verdes para mantener su color.

Aglaonema 'Red Valentine': predominantemente roja, casi sin verde. Muy decorativa pero la más exigente en luz del grupo.

Aglaonema 'Emerald Bay': hojas verde medio con manchas verdes más claras. Muy resistente y de crecimiento rápido.

Aglaonema 'Pink Dalmatian': hojas verde oscuro con manchas rosa dispersas, aspecto muy original. Crece lenta pero es muy estable en interior.

Aglaonema 'Cutlass': hojas alargadas y estrechas con marcas plateadas. Porte más compacto que otras variedades, ideal para mesas o estantes.

Aglaonema 'Chocolate': hojas verde muy oscuro, casi chocolate. Extremadamente tolerante a la sombra y al descuido.

Plagas y problemas más comunes

Cochinilla algodonosa: manchas blancas algodonosas en axilas foliares y reverso de hojas. Trata con bastoncillo empapado en alcohol isopropílico al 70 % o spray de jabón potásico. Repite cada semana durante un mes.

Araña roja (Tetranychus urticae): puntitos amarillos en el haz y tela fina en el envés. Ocurre con calor seco. Aumenta la humedad y aplica acaricida. Ducha la planta con agua a presión moderada para eliminar ácaros físicamente.

Pulgón: colonias verde-negro en brotes tiernos. Elimina a mano, trata con jabón insecticida y repite cada 5-7 días.

Trips: líneas o plateado en las hojas. Muy difícil de erradicar sin tratamiento sistemático con spinosad o jabón potásico repetido.

Hojas amarillas: la causa más frecuente es exceso de riego. También puede deberse a falta de nutrientes (deficiencia de nitrógeno) o temperatura demasiado baja. Revisa primero el sustrato.

Hojas marrones en puntas: casi siempre falta de humedad ambiental, exceso de flúor o sales en el agua. Cambia a agua filtrada y aumenta la humedad.

Manchas marrones redondeadas: pueden indicar quemaduras por sol directo o enfermedad fúngica. En el segundo caso, aplica fungicida sistémico y mejora la circulación de aire.

Caída de hojas basales: normal en plantas maduras que van perdiendo las hojas más viejas. Si la caída es rápida y afecta a hojas jóvenes, revisa riego y temperatura.

Toxicidad: importante si tienes mascotas o niños

⚠️ Tóxica para mascotas y humanos. La Aglaonema contiene oxalato cálcico en todas sus partes (hojas, tallos, savia). Según la ASPCA (American Society for the Prevention of Cruelty to Animals), esta planta está clasificada como tóxica para perros, gatos y caballos. La ingestión provoca irritación intensa de boca, lengua y garganta, babeo excesivo, vómitos y dificultad para tragar. En humanos, el contacto con la savia puede causar irritación cutánea y ocular. Mantén la planta fuera del alcance de mascotas y niños pequeños.

Si sospechas que tu mascota ha ingerido partes de la Aglaonema, contacta inmediatamente con el veterinario o llama a la línea de toxicología animal. Los síntomas suelen aparecer en minutos pero rara vez son mortales si se actúa con rapidez. Consulta siempre las fichas actualizadas de la ASPCA en aspca.org/pet-care/animal-poison-control para información de toxicidad en mascotas.

Vídeo: cómo cuidar la Aglaonema paso a paso

Preguntas frecuentes sobre la Aglaonema

¿Cuánta luz necesita la Aglaonema?

La Aglaonema tolera poca luz mejor que casi cualquier planta de interior. Las variedades de hoja verde oscura aguantan distancias de 1,5-3 m a una ventana. Las variedades rojas o rosadas necesitan luz indirecta brillante, idealmente a 60-90 cm de una ventana este u oeste. Ninguna variedad aguanta sol directo: quema las hojas con rapidez.

¿Cada cuánto se riega la Aglaonema?

Riega cuando los primeros 3-5 cm de sustrato estén secos. En verano suele equivaler a cada 7-10 días; en invierno a cada 14-18 días. El error más común es regar en exceso: la Aglaonema aguanta mucho mejor la sequía que el encharcamiento. Comprueba siempre el sustrato antes de regar.

¿La Aglaonema es tóxica para gatos y perros?

Sí. La ASPCA clasifica la Aglaonema como tóxica para perros, gatos y caballos. Contiene oxalato cálcico que causa irritación oral, babeo, vómitos y dificultad para tragar. Mantenla fuera del alcance de mascotas. Si sospechas ingestión, llama al veterinario de inmediato.

¿Por qué las hojas de la Aglaonema se vuelven amarillas?

La causa más frecuente es el exceso de riego, que provoca pudrición radicular y corta el suministro de nutrientes. Otras causas posibles: temperatura demasiado baja, falta de nutrientes (fertiliza en primavera-verano) o raíces comprimidas en maceta pequeña. Toca el sustrato antes de diagnosticar: si está húmedo, es casi seguro exceso de agua.

¿Por qué las puntas de las hojas se ponen marrones?

Las puntas marrones en la Aglaonema suelen indicar falta de humedad ambiental, exceso de flúor en el agua del grifo, o acumulación de sales minerales en el sustrato por abono excesivo. Cambia a agua filtrada o dejada reposar, riega abundantemente de vez en cuando para arrastrar sales, y considera colocar un humidificador cerca.

¿Cuándo y cómo trasplantar la Aglaonema?

Trasplanta en primavera, cada 2-3 años o cuando las raíces asomen por los orificios de drenaje. Usa una maceta solo 2-3 cm más grande. Mezcla tierra universal (60-70%) con perlita (20-30%). No trasplantes en invierno: la planta en reposo recupera mucho más lentamente el estrés del trasplante.

¿La Aglaonema purifica el aire?

La Aglaonema apareció en el famoso estudio de la NASA de 1989 como una de las plantas capaces de reducir compuestos orgánicos volátiles (VOC) como benceno y formaldehído. No obstante, para un efecto significativo en un espacio real necesitarías decenas de plantas. Aun así, cualquier planta mejora levemente la calidad del aire y el bienestar psicológico de los ocupantes.

¿Qué diferencia hay entre Aglaonema y Dieffenbachia?

Ambas pertenecen a la familia Araceae y tienen aspecto similar: hojas grandes con marcas claras. La principal diferencia es que la Dieffenbachia crece más alta (1-2 m) y tiene tallos más gruesos y erguidos, mientras que la Aglaonema es más compacta (30-90 cm) y tiende a dividirse en varios tallos desde la base. Ambas son tóxicas por oxalato cálcico y toleran poca luz, aunque la Aglaonema suele ser más resistente al descuido.

¿La Aglaonema florece en interior?

Sí, aunque raramente. Las plantas maduras (5+ años) pueden producir una inflorescencia de espata blanca-verdosa similar a la del espatifilo en primavera. La flor no es especialmente llamativa y muchos usuarios la eliminan para redirigir la energía de la planta hacia las hojas. Si aparece en tu planta, es señal de que está muy sana y bien cuidada.

Lo que necesitas para tu Aglaonema

Los mejores productos para que tu Aglaonema crezca sana y con colores intensos:

Ver Aglaonema en Amazon → Sustrato + perlita →

Fertilizante interior → Humidificador →

Plantas relacionadas

CalatheaCalathea EspatifiloEspatifilo FilodendroFilodendro ZamioculcaZamioculca SingonioSingonio MarantaMaranta